noviembre 08, 2006

Anoche de madrugada

Mi amiga K está enamorada, se la ve bien, serena, en pareja y feliz. Él, su pareja, parece una persona normal, no tomo reparos en él, no lo veo, no lo estudio, no se mucho de él ni me importa. Bueno me invitan a cenar, a casa de ella, a la casa en la que he estado una y un millón de veces, lo raro de la situación es que los invitados a la cena además de mí, son mi ex odiado y su novia actual. Llego y los veo a mi ex odiado y a su novia actual sentados en la casa de K, mi amiga, charloteando como si nada, una situación muy normal, dos parejas en el momento previo a una cena, hablan y ríen un poco, seguramente beben vino, pero eso no lo recuerdo.
Estoy ahí, incómoda y sintiendo que debo irme airosa, la situación es incómoda y me pregunto porque K los invitó, porque en su casa están ellos también, si es MI AMIGA y es humillante verlos ahí, me humilla, están ahí dos parejas y yo SOLA.
La curiosidad hace que observe a la actual de mi ex odiado y la veo tan SIMPLE, COMUNACHA y yo debo demostrar que SOY MEJOR, SOY INTELIGENTE y me pavoneo de ellos y actúo y digo algo que demuestra que soy una superada y me voy, no me quedo, como me voy a quedar. Huyo, pero que no se note que es una huída. Escondo razones, escondo motivos, escondo acciones, escondo lo que soy y lo que siento y no sé ni que soy, ni que siento.
Las escaleras son muchas, muchas y me pierdo en el laberinto de escalones y bajo en el piso que no es, ¿A dónde voy?, voy a la casa de K y no es este piso. Aunque me fui de ahí, regreso, pero el regreso es trabado, bajo y subo y no entiendo los pisos se suceden de manera incomprensible, es complicado, la escalera y las subidas y las bajadas. ¿Y ahora que?, ¿que?, ¿por donde?, ahí esta el pasillo, ese es el pasillo y esa es la puerta, entro sin golpear creo, irrumpo, arriba muy arriba, desfachatada, actúo desfachatada en realidad, despliego palabras, despliego actitud, despliegue de personaje. Y no recuerdo mucho más seguro, que me fui de nuevo, cuando me desperté me quedaba un resto de tristeza y eso que la tristeza nunca estuvo en el sueño, pro se nota que hasta ahí la escondí.